No se trataba de algo nuevo, sino de algo con lo que había soñado mi vida entera sin darme cuenta. Era algo que me acercaba de una manera enfermiza a mi realidad y me hacia sentir prisionera.
Era el lugar en donde me encontraba. La dura realidad.
La gente que me rodeaba.
Era... Veneno. Puro y agrio veneno.
Sin darme cuenta habían pasado muchas cosas. Me había convertido en quién querían que fuese, y no era más que una fantasía. Yo era la antítesis de lo que realmente quería ser. Intentaba pelear contra mi "yo". Es incluso más ridículo de cómo suena.
Me había vuelto la protagonista de mi propia película de terror. Era la protagonista de mi peor pesadilla. Era alguien a quién nunca reconoceré, porque, tristemente, no era yo. Era una ilusión la que mostraba.
Pero, ¿cómo descubro quién soy si jamás me he dado la tarea de ver bajo las capas que visto?
Había nacido en mi trampa privada. Caía más profundo con el paso del tiempo.
Algo terrible: decía que no me importaba. Algo incluso peor: me importaba... Me importa. Pero digo que no es así.
Quisiera ser yo. No un reflejo en un espejo sucio y desgastado.
Sólo busco que las respiraciones repetitivas y cerrar los ojos me ayuden por un tiempo. Necesito evitar explotar. Con el tiempo, se hace peor.
Necesito salir de mi prisión, pero al mismo tiempo soy yo quién me hace prisionera.
Quisiera que este sentimiento fuese algo que se quedase dentro, pero poco a poco se vuelve físico. Duele. Duele cada respirar.
Duele más de lo que cualquier golpe. Arde. Quema.
¿Cómo salgo de aquí?
¿Cómo lo hago sin fallar, sin caer?
¿Cómo controlo lo que siento?
¿Cómo evitar herir a los demás en el proceso?
¿Hacer lo que pienso que debo hacer va a acabar con esta fantasía de tortura?
¿Por qué los ataques de pánico?
¿Por qué me siento tan presionada y asfixiada?
Sólo quiero sentir el alivio de la libertad.
Quiero conocer lo que nadie conoce y más
Quiero ir más allá.
Quiero llegar más lejos.
No quiero que mi vida termine resumida en una lápida y unas cuantas lágrimas.
No quiero ser un robot de la sociedad actual. No quiero que la gente me mire y quiera ser como yo porque soy exitosa en lo que los demás piensan que encuentro satisfacción.
No quiero pasar por los mismo procesos.
No quiero que todo quede así.
No quiero ser una historia ya escrita. Quiero ser la dueña de mis propios deseos, de mi futuro y de mi horizonte.
No quiero terminar como una historia de alguien quien pudo haber vivido la vida que quiso. Quiero ser una persona que vivió, no sólo una persona que estuvo viva.
Quiero aliviar la presión que siento en el pecho al respirar. Quiero saber qué debo hacer y cómo hacerlo.
No quiero ser víctima de una trampa que viene aferrada a mi desde que tengo memoria.
Necesito volver a abrir los ojos y saber que estoy a salvo donde estoy.
Necesito saber que estoy en mi lugar, en el lugar para el que nací.
Necesito sentirme segura de qué soy y quién soy. Quiero tener respuestas a todas mis preguntas.
No quiero decir que no me interesa estar en donde estoy, porque es lo que me ha hecho tan infeliz todo este tiempo.
Pasamos toda nuestra vida perdiendo las esperanzas, perdiendo la fe.
Sólo quiero decirte que un día todo va a cambiar. Que sí, que sí cambia, para bien.
Quiero decirte que no te desesperes, no pierdas el control sobre tus propias emociones.
No te puedo prometer que todo será bueno, no puedo prometerte que todo sean sonrisas, pero puedo prometerte que sí voy a hacer todo lo que pueda, absolutamente todo lo que sea posible para mi, y también conseguiré hacer imposibles, sólo para que tus ilusiones no mueran, y que tu luz no se apague.
Prometo que todos los días te veré los ojos y te diré cuánto te amo, cuánto vales y que tan agradecida estoy de tenerte.
Prometo no permitir que los momentos difíciles nos sobrepasen.
Prometo buscar la manera de demostrar lo que quiero expresarte, y hacerte sonreír cuando quieras llorar.
Quiero que me prometas que no vas a decaer, que no vas a dejar de intentar por más cansado te sientas de todo.
Prométeme que me vas a amar tanto como yo te amo a ti.
Sometimes I am her. Sometimes she is me. Sometimes I don't even know her. Sometimes I don't even recognize me, or her. Well, I guess it's the same. She was me, sometimes she wasn't. Sometimes I am just me, and is just her. But, sometimes we are just ghosts... Sometimes she is a broken spirit. A weak and broken spirit, waiting, hoping.
Sometime we get lost inside each other. Sometimes I just become another person. Sometimes we get high, and then we fall. Sometimes we are together but I feel alone. She cries and I just don't care. She screams inside of her own walls, because of the pain she suffers. To realise it. To take it out, forever.
The rain is touching my face, slightly, and it feels just like I think love feels, but I don't know how it really feels. That's what happens when you want to experiment something you know you'll never get. You create it. You just imagine it.
Who knows, right? We don't even know. We won't ever know. Getting away from the shadows, but we are still gray, black. Our scars are following us, and won't get away, they live because of the pain we have deep down.
Sound just like someone else, "there's no room for me, no in this world". I've seen your dreams die, so as your hope, so as your faith. So as you. If the light dies, we die as well. Shout it out.
I won't make you the happiest. I know that already because I already know I am not perfect, not for you. Not for me.
Maybe, maybe... Maybe if you cry it out your pain will fade. It'll go away. Sooner or later it will.
Ok. I guess I'm coming back to this old piece of paper.
Sé muy bien que no he escrito en mucho tiempo y que ésto es, simplemente, necesario para mí. Es mi manera de desintoxicarme del mundo y de todo la maldad y terribles vibes que te rodean.
Estoy harta de la gente que me rodea, de lo qué me rodea, de cómo me rodean y de que, a veces, ni siquiera me siento rodeada.
La soledad mata. Quema.
Literalmente.
Llorar ya no es simplemente botar lágrimas.
Se ha convertido en mi peor pesadilla, quiero evitarlo de cualquier manera.
Siento como yo misma me prendo fuego.
Como me consumo.
Como quedo en cenizas. Como revivo de la nada.
Siento que yo soy mis demonios. Siento cómo me destruyo.
Huir del dolor es difícil porque es imposible. Huir del dolor es irracional porque, de alguna manera, te hará más grande y más fuerte. Pero este dolor me hará gigante, al parecer.
Esto no puede ser considerado una aventura; figura más como una odisea. Wow. Totalmente homérico.
¿Por qué?
¿Qué pasó con todas las respuestas a nuestras preguntas?
¿A dónde vamos los que no tenemos fe?
¿Cómo consigo mi camino a mi monótona vida donde no hago, absolutamente, nada, exceptuando meterme en la vida de los demás y hacerles pasar algunos malos ratos? ¿Qué pasa después de que todo termine?
¿Cómo vuelvo a ser yo?
¿Es ésto una metamorfosis?
¿¡QUÉ ESTÁ PASANDO!?
No, no me quiero conformar con un "así es la vida" o un "así eres, acéptate",
Las cosas no simplemente cambian. Tienen razones. Pasan porque tienen razones para pasar.
No, no, no, no. No puedo seguir destruyendo lo que queda dentro de mí. Qué creatividad la mía. He encontrado la manera de desmoronarme de adentro hacia afuera, y, estoy a punto de enseñarles quién realmente soy. Estoy a punto de mostrarles el reflejo de mi interior. Estoy por enseñar qué tan grave puede ser el dolor y que tanto puede afectar a cualquiera.
Incluso creyendo que era fuerte. Incluso teniendo razones para pensar que lo era.
Me he dado cuenta que nuestro lado emocional y físico son bastante parecidos y dan con elementos comunes entre sí: cuando somos golpeados físicamente, gracias a la cantidad de veces y la fuerza aplicada llegamos a ser más fuertes. A soportar más. Así nos pasa emocionalmente; cuando nos golpean tanto y con tanta fuerza, tan seguido, desarrollamos inmunidad al dolor.
Y yo solo estoy empezando.
Knocked down, round for round
You're feeling like you're shot down on the ground
When will the fantasy end?
When will the heaven begin?
-Mr. Rager.
miércoles, abril 10
Cambiar. Asusta, intimida... pero no tener que cambiar es sinónimo de perfección, y no existe tal cosa como la perfección entre nosotros. Mirar atrás, buscar respuestas a las pregunta de ahora, y a las de mañana.
Abrir nuestras mentes es un desafío que va más allá de tratar de comprender a los demás, es comprendernos a nosotros mismos. Abrir la mente no es ver más allá de la nariz, sino enfocar tu mirada en esas cosas que no consideras de tu agrado, y que, generalmente, terminan siendo las cosas más hermosas de nuestro panorama.